PROYECTO: GERMINA, PLANTA Y CUIDA TU ÁRBOL
OLIVOS Y GRANADOS
Continuando con el proyecto dedicado a las plantas, iniciado en el curso 2021/2022, os recordamos que durante el curso pasado se trabajó en la germinación de semillas de almendro. Para ello, el alumnado utilizó la técnica de hidratación y estratificación, logrando que las plántulas germinaran y pudieran ser plantadas y cuidadas a lo largo del curso escolar.
Este año continuaremos explorando diferentes métodos y técnicas para la reproducción de plantas. Podemos hacerlo a partir de semillas, hojas, tallos y raíces. En esta ocasión, nos centraremos en la clonación de olivos y granados mediante esquejes. A continuación, os explicamos el proceso.
¿Qué es un esqueje?
En botánica, un esqueje es un fragmento de tallo con yemas de consistencia leñosa que se separa de un árbol o arbusto y se introduce en un sustrato para que desarrolle raíces y forme una nueva planta.
Pasos para obtener una copia exacta de un olivo o un granado:
Selección del árbol: Escoger un olivo o granado sano con ramas de al menos un año de antigüedad.
Elección de la rama: Optar por una con abundantes brotes y un grosor similar al de un lápiz. Cortar una rama de entre 40 y 50 cm. Para mantenerla en óptimas condiciones, se recomienda envolverla en un paño húmedo.
Cortes adecuados: Realizar un corte en bisel justo por debajo de un brote o nudo y otro a unos 10-15 cm por encima de otro nudo sin dañarlo. De una sola rama pueden extraerse de 3 a 4 esquejes.
Limpieza: Eliminar todas las hojas del esqueje, dejando solo las dos últimas en la parte superior si se prefiere.
Preparación del esqueje: Mezclar una cucharadita de vinagre de manzana en un litro de agua para crear un cicatrizante y enraizante natural. Sumergir la base del esqueje en la solución durante 30 minutos y luego espolvorear con canela como fungicida.
Preparación del sustrato: Debe ser aireado y mantener la humedad. Se recomienda una mezcla de turba y perlita al 50%. Introducir el esqueje en el sustrato hasta cubrir dos o tres nudos.
Ubicación de la maceta: Colocar en un lugar con temperatura estable, cálido y sin exposición directa al sol, pero con suficiente luz.
Cuidados diarios: Evitar cambios bruscos de temperatura. Mantener el sustrato húmedo sin encharcar. Pulverizar el ambiente a diario y cubrir con una botella o bolsa de plástico para conservar la humedad.
Precaución ante hongos: No mover el esqueje y vigilar la posible aparición de hongos.
Trasplante: Esperar un año antes de trasladar el esqueje a su ubicación definitiva.
Si queréis experimentar con otras especies, se recomienda empezar con plantas menos leñosas y más fáciles de propagar, como las suculentas o cualquier tipo de planta con tallo verde.


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